
La motivación es lo que nos hace lograr cosas, es la razón por la que nos atrevemos a hacer hasta lo imposible por alcanzar sueños.
Más que la disciplina o la fuerza de voluntad, es la motivación la que nos hace que persigamos sin descanso nuestras metas.
Pero la motivación tiene altas y bajas. Normalmente crece cuando nos disponemos a comenzar un nuevo proyecto o un nuevo año, y poco a poco disminuye como si nos fuéramos aburriendo.
Solemos decir: "Necesito disciplina para concentrarme en mi proyecto y no distraerme tanto", o "Es que necesito la fuerza de voluntad para no detenerme", y la realidad es que cuando pasamos por estos momentos la causa es que se nos está terminando la motivación.
Luego caemos en dejarlo para mañana: "Ya no tengo tiempo hoy, mejor mañana lo hago", o "Ya es jueves, mejor el lunes comienzo", o "Mejor ya iniciamos con el siguiente mes"
¿Cómo mantener la motivación cada día?
Es muy importante que mantengamos el ojo en los beneficios que nos traerá cumplir nuestras metas. Visualizarnos, sentir que ya estamos en ese lugar donde queríamos estar.
Cada día, a cada hora visualízate gozando de los beneficios de cumplir tus metas. ¿Quieres ser rico? ¿O quieres ser más delgado? ¿O te gustaría ser más libre para hacer lo que te gusta?... Camina y condúcete como la persona que quieres llegar a ser. Y ayúdate de imágenes, fotografías, poemas, canciones y todo lo que te pueda motivar e inspirar cada día.
Y si haz fallado en tu intento, si volviste a perder tiempo, o si rompiste la dieta, o si volviste a pelear con tu pareja, o si no les diste amor necesario a tus hijos, o si volviste a endeudarte... no esperes al día de mañana para volver a intentar.
Todo lo que tenemos es el hoy. Y hoy es un buen día, para volver a comenzar. ¡Con todo!
No hay comentarios:
Publicar un comentario en la entrada